Traeme la Copa Alberto

La Coparticipación Federal de Recursos Fiscales, llamada cariñosamente la copa, es una ley sancionada en 1988 donde se establece cómo se reparten algunos de los fondos recaudados por Nación entre la propia Nación y las provincias en tiempo real. El objetivo de esta nota no es discutir sobre el sistema impositivo que rige actualmente, sino hacer foco específicamente en la coparticipación. Igualmente si estás interesade en esa discusión, te dejo una nota donde lo tratamos en profundidad.

El debate sobre la copa volvió a estar en la agenda tras el anuncio del presidente Alberto Fernandez en el que recorta los fondos que recibe la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para reasignarlos a la provincia de Buenos Aires, luego del reclamo salarial de la Policía. Una de las primeras cosas que hay que comprender es que la coparticipación es un juego de suma cero, esto quiere decir que para que uno gane otro tiene que perder; en este caso para que una jurisdicción reciba más, otra tiene que percibir menos (la Nación o provincias).

Una de las primeras cosas que hay que comprender es que la coparticipación es un juego de suma cero, esto quiere decir que para que uno gane otro tiene que perder; en este caso para que una jurisdicción reciba más, otra tiene que percibir menos (la Nación o provincias).

El esquema del sistema de coparticipación se puede ordenar en tres partes: la masa coparticipable que define cuánto es el monto total para repartir, la distribución primaria que indica cuánto se queda Nación y cuánto las provincias, y la distribución secundaria que establece cómo se distribuye entre las provincias. La Comisión Federal de Impuestos todos los años elabora un cuadro sinóptico de cómo se compone la masa coparticipable, a continuación te dejo el “Laberinto de la Coparticipación Federal de Impuestos 2019”

Lo importante en este caso, es el color violeta. Ese es el truco para poder entender este hermoso laberinto y no morir en el intento. El recuadro que dice “Masa Coparticipable Neta” es el primer eje que mencioné en el párrafo anterior, el monto total que se va a repartir entre Nación y las provincias. De ese recuadro se desprenden cuatro flechas que representan la distribución primaria y muestran de forma porcentual cuánto se queda la Nación a través del Tesoro Nacional y ATN (Fondo de Aportes al Tesoro Nacional, que maneja el Ministerio del Interior y que tienen como objetivo atender situaciones de emergencia y desequilibrios financieros de los gobiernos provinciales) y cuánto se distribuye a las provincias (incluída CABA). Por último, del recuadro llamado “Provincias” sale una flecha a otro recuadro llamado “Distribución Secundaria a Provincias Según Ley 23.548”, que representa cómo se reparten los fondos entre las provincias.

Una de las primeras preguntas que surge luego de ver el laberinto es por qué en la distribución primaria está separada la Ciudad Autónoma de Buenos Aires del resto de las provincias. Esto sucede ya que cuando se sancionó la ley en 1988 no existía como Ciudad Autónoma, sino que era un territorio nacional. Recién en el 2003 comenzó a recibir el 1,4% de la masa coparticipable pero directamente desde la Nación, por lo tanto no se encuentra en lo que llamamos distribución secundaria. En el año 2016, cuando la Nación realizó el traspaso de la Policía Federal a la Ciudad, los fondos destinados en el traspaso salieron de la parte de Nación y no de las provincias.

La decisión de destinar parte de lo que le corresponde a la Nación y no incluirla dentro de la distribución secundaria es por la imposibilidad de modificar la Ley 23.548. Ésta establece que los cambios en los porcentajes que recibe cada provincia debe ser aprobado por el Congreso Nacional y por todas las legislaturas provinciales. Como mencione anteriormente  la copa es un juego de suma cero, por lo tanto para incluir a CABA en la distribución secundaria una o varias provincias tendrían que resignar una parte de su porcentaje. Entonces, ¿Qué legislatura provincial votaría a favor de tener menos ingresos en su provincia? exacto, ninguna.

Los ingresos de las provincias provienen principalmente de dos fuentes: por un lado de los recursos que le corresponden según la coparticipación y por otro lado de recursos propios como Ingresos Brutos, Automotor e Inmobiliario entre otros. El Centro de Economía Política Argentina en el mes de agosto publicó un informe llamado “Transferencias a las Provincias por Coparticipación: una aproximación a la evolución de la recaudación impositiva – Julio 2020” del cual se desprende el siguiente gráfico.

Como se puede observar, a excepción de CABA y Neuquén (por regalías del petróleo), por lo menos la mitad de los recursos totales de la mayoría de las provincias provienen de la coparticipación. Como ejemplo más extremo, el 93% de los recursos de Formosa son de la copa. Esto demuestra el alto grado de dependencia por parte de las provincias hacia este mecanismo y refuerza aún más la imposibilidad de que alguna legislatura provincial vote a favor de reducir los recursos provenientes de la coparticipación.

A excepción de CABA y Neuquén (por regalías del petróleo), por lo menos la mitad de los recursos totales de la mayoría de las provincias provienen de la coparticipación.

Otro de los problemas del actual sistema es que la distribución entre las provincias (secundaria) no responde a ningún criterio racional y no se explicitan los criterios redistributivos. La Ley surgió como respuesta a las demandas de distintas provincias que requerían mayores presupuestos y, si bien desde que entró en vigencia ha sido emparchada por todos los gobiernos, nunca tuvo una profunda reforma debido a la imposibilidad mencionada anteriormente. Dentro de las provincias más perjudicadas se encuentra Buenos Aires que por ley recibe aproximadamente el 20% de la distribución secundaria y representa el 39% de la población nacional. En el otro extremo se encuentra Tierra del Fuego que recibe el 1,1% pero solamente es el 0,4% del total de habitantes. 

Si llegaste hasta acá esperando encontrar la respuesta que solucione el actual sistema de coparticipación lamento decepcionarte. Sin embargo es un problema que hay que resolver porque un sistema federal es necesario para integrar el territorio nacional, mejorar la distribución de los ingresos, optimizar la competitividad de la economía y aumentar la igualdad de oportunidades en todo el país. 

Un nuevo sistema federal de coparticipación deberá diagramarse en función del proyecto nacional de desarrollo y considerando no sólo los aspectos económicos, sino también sociales y regionales

Un nuevo sistema federal de coparticipación deberá diagramarse en función del proyecto nacional de desarrollo y considerando no sólo los aspectos económicos, sino también sociales y regionales. Para esto es importante tener en cuenta los intereses estratégicos del país y entender que es fundamental para el desarrollo socioeconómico tener instituciones que sean eficaces y estables. Hay que pensar en la Nación como un todo porque esto permitirá que cada una de sus partes se integren y se desarrollen.

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