Muchachxs, esta noche me emborracho.

“¿Qué es la juventud? Un sueño. ¿Qué es el amor? El contenido de un sueño”.
Søren Kierkegaard

Nominada al Óscar por Mejor Película Extranjera, Another Round es la favorita para quedarse con el premio. La película de Thomas Vinterberg relata la historia de cuatro amigos en Dinamarca, un país que posee una sociedad con altos estándares de vida y altos índices de depresión. Los protagonistas, profesores de secundaria que están rozando los 40 años, se encuentran transitando una crisis existencial al estar desencantados con sus rutinas, con el poco interés de sus alumnos por las clases y por la monotonía de su vida conyugal y familiar.

El cumpleaños de uno de los personajes desata el inicio de un experimento social dirigido por el profesor de psicología. Una especie de “The Contest” de Seinfeld, pero con alcohol. Siguiendo la teoría del psiquiatra Finn Skårderud que postula que una persona funciona mejor con un nivel de alcohol en la sangre de 0,5%, los profesores se obligan a mantener ese nivel de borrachera durante todo el día laboral. Además, determinan algunas reglas, por ejemplo, dejar de consumir a las 20 hs

En un principio, el experimento les otorga resultados positivos: mejores clases, más motivación, experiencias más divertidas y reencuentros amorosos con sus parejas. La apuesta adquiere un carácter de ludificación de sus vidas, de cierto regreso a la excitación adolescente del descubrimiento. Sin embargo, con el pasar de los días, los límites entre la vida y el experimento comienzan a borrarse. El juego se desvirtúa y el grupo comienza a imponerse esfuerzos mayores. Cada vez que avanzan un paso, las consecuencias del alcohol se potencian, las cualidades positivas del principio se esfuman y comienzan a ver parte de la realidad que el velo de la cotidianidad les ocultaba.

La película no juzga, no moraliza y no es estrictamente una crítica al alcoholismo desde el dedo alzado. Es una mirada lúcida sobre la angustia, la felicidad y la adultez. No solemniza la tragedia y con buenas dosis de humor narra lo que se propone narrar. El alcohol para la película, al igual que para sus personajes, es solo el síntoma, la excusa para el relato. La historia comienza cerca de una mirada operativa de la vida de los protagonistas (con relación al rendimiento social, laboral y afectivo) y finaliza, tras el despliegue del conflicto de los personajes, mucho más cerca de las teorías de la angustia.

Kierkegaard, filósofo danés que es una referencia a lo largo del film, dice que la angustia puede ser el reconocimiento o la realización de nuestra propia identidad y libertad. Los personajes que se embarcan en el experimento como forma de mover una apatía casi nihilista son llevados a replantearse su posición en relación con el trabajo, la familia y el amor. Podríamos decir que, para la película, la angustia no engaña, y el alcohol tampoco. 

Floreal Tasat es el autor de la nota.
Indi Paredes es la editora de la nota.

Gracias por leer.
Todo nuestro contenido esta hecho con muchísimo cariño y respeto.
Para volver al inicio hace clic acá.
Podes aportar para que esta revista siga creciendo invitándonos un café.
Nos ayudas un montón siguiendonos en redes.

No es otra revista.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: