PERMITIRSE LA POESÍA

“La escritura me salvó la vida” me dijo un docente una vez y, desde ese entonces, las palabras que podía escribir lograron cobrar un nuevo sentido.

Lo indescriptible y perceptible que pueden ser las palabras expresadas en versos, poder plasmar lo que se lleva dentro. Si tengo que hablar de escritura e identificación, quiero referirme a la poesía.

Recuerdo que, en el año 2020 y en plena pandemia, realicé un taller virtual de poesía de un día de duración, donde quisieron explicarme cierto mecanismo para escribirla, haciendo énfasis en la división de los párrafos y en un único desenlace posible en relación a la trama escrita. En realidad, por el contrario, lejos de seguir una única estructura, lo cabalístico de la poesía es que no tiene una única forma de ser, su propia libertad rompe con el formato habitual.

Y si voy a hacer alusión a la poesía, quiero hacer referencia a ciertas autoras que me acompañaron en mis días y noches de lectura. Sus poemas significaron compañía e identificación y quisiera presentárselas.

En primer lugar, me gustaría compartirles a Malén Denis, escritora contemporánea argentina que se encuentra viviendo en Nueva York. Antes de su viaje, publicó su primera novela escrita en primera persona, Litio, que considero tiene una extensión narrativa que tiende a la poesía. Eso es de lo que más me gusta de su formato de escritura. Previamente, Malén publicó los libros de poesía Con una remera de Sonic Youth, Un gran incendio de vidrios, Brillante y Buscar drogas en Wikipedia. En este último quiero detenerme y compartirles uno de sus poemas:

Mugre

Estás viviendo en el hueco de mi pecho
que es como el lugar sin nombre
entre la cocina y la pared donde cae todo
lo que igual no sabríamos dónde tirar.
(Denis, 2015)

4 am

La vida se ve tan bien del otro lado pasto más verde no entiendo si soy lo que proyecto o proyecto lo que soy.
(Denis, 2015)

También me gustaría hacer referencia a Patti Smith, una artista estadounidense que conocí gracias a Barbi Recanati, que la nombra en su libro Mostras del Rock (2020) y en su podcast del mismo nombre. Su libro Éramos unos niños marcó un antes y un después en su tiempo. Patti, una de las rockeras más emblemáticas de su generación, logró transformar las palabras no solo en un acto musical, sino que también en libros de poesía. Entre mis favoritos se encuentra Augurios de inocencia (2005), libro que vincula la naturaleza y el paisaje con la meditación sobre la muerte y la fe. Les comparto dos fragmentos de algunos de sus poemas:

Bajar el mástil

Nos tumbamos en la hierba maldita privada de magia
trazamos nuestra desintegración en el cielo cinético.
Te toqué el brazo y la carne se desprendió y mis
manos dejaron de estar vacías.
(Smith, 2019)

Escrito junto a un lago

No le busques sentido. Porque lo que queda por tirar no es más que sal que atasca el
mecanismo de los placeres formales.
(Smith, 2019)

Por último (y no menos importante): Camila Sosa Villada. Gran escritora y actriz transgénero de nuestro país, autora del libro de poemas La novia de Sandro (2015), El viaje inútil (2018) y la novela Las malas (2018). En su primer libro, los poemas atraviesan los sentimientos de la autora, un diario personal que refleja su resistencia, el dolor, el deseo y el amor en el proceso de descubrimiento de sí misma. Les dejo dos de sus escritos que más me gustan:

Este es el elogio a mi fealdad
a su mano callosa y su oscura axila.
Este es el elogio a mi cuerpo que deambula para huir de la memoria
(Sosa Villada, 2015)
Anduve como loca buscando tu olor por la casa. Bajo la mesa, en los cajones, entre las cortinas tras la puerta, en el perchero donde cuelgan inútiles los abrigos.
En la cartera donde había guardado tu suéter hundí mi rostro en el cuenco de las manos como cuando siento vergüenza.
Toda mi casa huele al perfume exquisito y humilde
que pudiste comprar
con tu sueldo de profesor de un país como este.
Por las dudas, cerré todas las ventanas y respiro despacio.
Afuera los pájaros piensan que morí de amor.
(Sosa Villada, 2015)

Antes de finalizar, mi última recomendación para seguir conociendo grandes artistas es una nota que se encuentra en esta misma revista: Lo extraordinario de la poesía feminista. En un momento de la nota, Lucia Kramer señala: “Estas  escritoras se encargaron durante toda su vida de confesarse sobre la vida que llevaban, sobre el contexto político que atravesaban y sobre las impías y conflictivas relaciones con sus amantes, hijes y amigues. Las existencias y los tiempos adversos están narrados en prosa y  en verso. Es imposible no seguirlas sin sentir algo (hablo sin exagerar) que conmueva y permita comprender sus experiencias.” El mismo estremecimiento que generan las escritoras anteriormente nombradas y en sí la poesía en su capacidad de atravesarnos.

Bibliografía:
Sosa Villada Camila (2015). La novia de Sandro. TusQuets editores. Ciudad autónoma de
Buenos Aires.
Denis Malén (2015). Buscar drogas en Wikipedia. Nulú Bonsai. Ciudad Autónoma de
Buenos Aires.
Smith Patti (2019). Augurios de Inocencia. Lumen. Buenos Aires Argentina.


Abril Peñalba es la autora de la nota.
Luna Zaballa es la editora de la nota.

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