Bienvenido al siglo XXI, Fierro.

¿Qué pasa cuando miramos para atrás y nos incomodan ciertos orígenes de nuestra Patria, plasmados en numerosos libros, películas, canciones? ¿Negamos su existencia? ¿El hecho de que una obra pasada nos remita a lo violento, a lo que ya está prohibido o mal visto, significa que debemos fingir demencia? ¿Borrarla de nuestra cultura, de nuestra identidad nacional, es la solución?

Las penas son nuestras…

Y su conciencia dijo al fin:“Cántale al hombre en su dolor,en su miseria y su sudory en su motivo de existir” Violeta Parra Queremos iniciar este escrito a partir de la formulación de algunos interrogantes que surgen de los decires que circulan en la clínica: ¿Qué duele en el dolor? ¿Qué irrumpe ahí? ¿Qué aconteceSigue leyendo “Las penas son nuestras…”

Violencias invisibilizadas.

Poco ortodoxa, Shtisel y otros títulos de ficciones que muestran desde adentro al judaísmo ortodoxo sacaron a la superficie costumbres y tradiciones patriarcales y arcaicas que en el siglo XXI esa comunidad aún mantiene. La escritora Tamara Tenenbaum[1] también ha contribuido a visibilizar estos temas hablando desde su propia experiencia sobre cuestiones que para casi todxs resultaban desconocidas. A partir de las críticas de aquellas series que fui leyendo, me surgieron preguntas acerca de cómo nombrar lo que viven algunos grupos de mujeres puertas adentro de sus comunidades, como las judías ortodoxas.

Los oscuros vicios institucionales

¡Diablos! ¡La verdad fue hecha para existir! Y no para que nosotros la conozcamos. A nosotros solo nos cabe inventar. La verdad … bueno, simplemente, la verdad es lo que es. C. Lispector El intento de este escrito es interrogar y analizar los decires y ciertas lógicas institucionales no dichas que comprometen al disciplinamiento delSigue leyendo “Los oscuros vicios institucionales”